
Llegas rompiendo el ruido… vienes con la calma del silencio.
Volteas a ver un nido… el nido, que había con aquel, tejido.
Lo amo, de eso no hay duda… pero TÚ, eres más fuerte, mas violento.
Hechizas mis sentidos, actúas hasta dejarme sin aliento.
Posas tu mano fría, erizas mi piel morena…
Me sonríes con cada suspiro,
Me revives entre beso y beso…
Eres cálido, pero a la vez tremendo,
Eres sombra, pero iluminas mi tiempo.
Montas en tu tren ligero…
Y yo persigo y adoro tus pasos.
Me deshaces entre tantas horas,
Me complaces entre tantas hojas.
¡Arráncame ya su recuerdo!
Lo suplico a ti, mi gran anhelo…
Te lo digo a ti:
Sr. Cálido, Sereno, Andante
Amante y Valiente…
Que arremetes contra
Mi voluntad delirante…
¡Bendito seas Oh, TOÑO…!
¡Bendito seas mi amor, MI AMANTE!



